Ritual de Poder: Brigid / Hestia / Vesta [Haures]
LA LLAMA SAGRADA · EL HOGAR DE LOS DIOSES · EL OJO QUE ARDE · FUEGO DEL CENTRO DEL UNIVERSO
Sobre Hestia:
Hestia (Ἑστία, "Hogar") es la primogénita de Cronos y Rea, hermana mayor de Zeus. Ella es la Diosa del Hogar, del Fuego Sagrado y de la Casa. Zeus le otorgó el honor más alto: recibir la primera y la última ofrenda en cada sacrificio, en cada templo, en cada hogar, por todos los tiempos. Ella eligió permanecer en el centro en lugar de gobernar desde la cumbre. Los pitagóricos la identificaban con el Fuego Central del cosmos, el punto alrededor del cual giran todos los cuerpos celestes. Ella es la más esencial y la más modesta de los Dioses: aquella sin la cual nada funciona, pero la que no pide nada a cambio.
Sobre Vesta:
Vesta es el rostro romano de Hestia, adorada en el Templo de Vesta en el Foro Romano. Su Llama Eterna era cuidada por las Vírgenes Vestales, seis sacerdotisas que juraban treinta años de servicio y cuyo deber sagrado era asegurar que el fuego nunca se extinguiera. Los romanos creían que la supervivencia de la propia Roma dependía de la continuidad de la llama de Vesta. La forma circular de su templo representaba el mundo entero, con el fuego en su centro.
Sobre Brigid:
Brigid (Brigit, Bríg, que significa "la Exaltada") es la Diosa Triple Celta del Fuego, la Poesía, la Herrería y la Sanación. Su llama sagrada en Kildare, Irlanda, era cuidada por diecinueve sacerdotisas en rotación continua, y en la vigésima noche se decía que la propia Diosa la cuidaba. Esta llama ardió durante más de mil años. Brigid encarna la triple naturaleza del Fuego Sagrado: el fuego de la forja (transformación de la materia prima), el fuego de la poesía (transformación de la mente) y el fuego de la sanación (transformación del cuerpo). Más tarde fue absorbida por la tradición cristiana como "Santa Brígida", pero su fuego precede al cristianismo por milenios.
Sobre el Ojo de los Dioses: La Diosa lleva dentro de ella el poder del Ojo de los Dioses: un órgano divino de visión que está hecho de fuego. Cuando el Ojo se abre sobre los enemigos de los Dioses, quema y consume. Cuando contempla a los fieles, calienta y protege. Este es el significado de su transformación: el cabello dorado que se vuelve rojo sangre, los ojos que se convierten en llama pura. Ella es el fuego del hogar cuando ama, y el Ojo de la ira divina cuando juzga. El mismo fuego. Dos direcciones.